portada de mi novela (provisional)

martes, 24 de enero de 2012

Capitulo 5

A pasado una semana de cuando Angus se fue de mi casa trastornado, me esquiva en el instituto, cuando me acerco, rehuye mi mirada, no se que hice mal, pero no aguanto mas que Angus me ignore, me siento morir cuando no me habla, y muero directamente cuando no me mira, es mi amigo y me duele que se comporte así, todo por esa carta, ¡Maldita carta!, ¡Maldito poema!, ¡Maldito Paladín Errante!… tengo que verle, no puedo mas, estoy cayendo en un pozo, las clases me asfixian, necesito su cariño, se puede decir que es…era mi mejor amigo Entro en clase de Historia y me siento a su lado…necesito saber de él y si he hecho algo para que este así…solucionarlo ya.

 -Angus…¿podemos hablar?…-le digo con una profunda tristeza. 
 -Dime, Scarlett-me responde fríamente, cosa que hace que mis ojos se llenen de lagrimas.
 -Angus…¿que he hecho para que me ignores..? no soporto ver como me ignoras, como rehuyes mi mirada, como me hablas indiferente, como si te hubiera ofendido- esto ultimo lo digo sin poder contener mas las lagrimas, en ese intente me parece ver un ápice de culpa en su mirada. 
 -Scarlett, no llores, me estas matando viendote así… porfavor deja de llorar- me dice mientras me limpias las lagrimas de mis mejillas- no es nada, solo necesito estar solo, pero me duele ver como estas por eso en tus ojos, por eso huyo tu mirada e incluso a ti…no quiero causarte ningún daño…-dice todo con una triste sonrisa en los labios. 
 -Pues ya ves que lo que estas haciendo, me hace daño, y mucho-digo con la voz rota. 
 -Lo siento…ven aquí- me dice para darme un abrazo-perdonadme, princesa…- 
 -¡Que has dicho!- digo alterada apartandome de él-¿como me has llamado?- 
 -Es un mote cariñoso, nada mas…-me dice bajando la cabeza para que no vea en su mirada que me oculta algo, extrañada lo dejo pasar, si es algo importante me lo dirá cuando este preparado.

 Acaba de entrar la señora Hurley, con su impetud de superioridad, mirando a sus alumnos como si fuéramos escoria. 

 -Bien…quitad todo lo que tengáis encima de la mesa-mira a las rubias de bote, que ya se como se llaman, Anua y Fancheska- guardad los móviles si no quieren que se los quite hasta que no aprueben todas las asignaturas con matriculas de honor; todo lo que sea estuches, libretas, fundas o lo que sea fuera ¡ya! hoy hay examen sorpresa de los 5 temas que hemos dado, este examen es el 80% de la nota final, quien lo suspenda, tiene suspendido el curso entero, no haré ninguna recuperación, así que no habrá segundas oportunidades- dijo la señora Hurley mientras nos quejábamos de que era una injusticia. -Scarlett, ¿te lo sabes?- me preocupa Angus preocupado. 
 -Si, o eso creo…¿y tu?- le respondo -Eso espero- dice mostrando su sonrisa…como la echaba de menos.

 Sonó el timbre justo en el momento en el que entregue mi examen agotada, cada vez que salgo de una de sus clases, casi no me quedan energías para la siguiente, sobre todo ahora que me toca Patinaje, necesito algo que me de energías, y justo en el momento en el que pienso eso, veo aparecer Caleb, no me había dado cuenta de lo exquisitamente atractivo que es, me quedo extasiada cuando lo miro, como si él notara que lo observan se gira y me ve, me sonríe, se despide de su acompañante y se dirige hacia mi aun sonriendo. 
 -Hola, ¿donde has estado metida?- 
 -¿Por que lo preguntas?- 
 -Porque no te he visto en toda la semana- me dice sonriendo 
 -No sabia que me buscaras…-digo sonriendo timidamente.
 -Si, te busco y mucho, cada vez que sonríes me alegras el día, aunque sea una sonrisa fugaz haces que todo sea mas llevadero-dice mientras me hace enrojeces con una sonrisa, no me lo podía creer, ¿el también se a sonrojado? solo levemente, pasa desapercibida en su pie morena.
 -He estado aquí durante toda la semana, si me buscara me habrías encontrado-digo picando un poco, porque con esa sonrisa me ha hecho sertirme valiente, aunque sea solo un poquito; me fijo en sus ojo por enésima vez, cada vez son mas colorados,mas cálidos, mas irresistibles, veo que lo que he dicho lo a pillado desprevenido y con una mirada picara me mira. 
 -En realidad si que te e visto, solo que tu no lo has notado, disfruto viendote a escondidas, es mas…interesante-dice sonriendo, sus ojos también sonríen, ¡Pero que bonitos ojos Dios!, se que me esta siguiendo el juego, pero solo pensar que me mira a escondidas me alaba, durante un momento, porque de repente me viene a la cabeza la sensación que siento cuando salgo de mi casa y siento que soy observada y entonces todo lo que antes era alegría por verle, se torna a terror y me entran una ganas de irme.
 -Creo que debo irme…llego tarde a clase…-digo seria- ya nos veremos mas tarde…- y así me despido sin dejarle oportunas de preguntarme que me pasa. Estando ya en la clase de acerco a Alyson y me saluda. 
 -Hola Scarlett, al fin llegas, hay algo que debo comunicar al grupo entero, te estábamos esperando- me dice sonriendo, esta chica nunca deja de sonreír, pase lo que pase siempre la veo con una sonrisa en los labios y eso me hace sonreír porque me hace afortunada que la gente que quiero sea feliz. 
 -Bueno..ya estoy lista, dinos lo que nos ibas a decir-le devuelvo la sonrisa -Vale, como sabéis yo soy la capitana de este equipo y como capitana quiero lo mejor para él y he decidido nombra una segunda capitana, se que es un poco precipitado, pero por motivos personales, tendré que faltar un tiempo, a si que he decidido que la segunda capitana sea Scarlett, se que muchas vais a decir que no parece justo porque es una recién llegada y que muchas habéis estado desde el principio, desde que se formó el equipo, pero ella, es muy buena, es mas, nos supera con creces a todas, y cuando digo a todas, me incluyo a mi misma, y dicho esto, es mejor que empecemos con el calentamiento, pero antes, quiero saber que estáis deacuerdo con mi decisión.- 
 -Yo no, ¿es que tan rápido os habéis olvidado de mi?- nos giramos hacia la puerta y encontramos a Melissa apoyada en la puerta-dudo sobremanera que esa flacucha sea mejor que yo, que no venga a casi todos los entrenamientos no significa que entrene por mi cuenta y os supere a todas incluso a ti mosquita muerta. 
 -Bueno, pues demuetramelo y me replanteare la ida de elegirte en vez de a Scarlett- 
 -Eso esta hecho-dicho esto se pudo los patines y empezó a hacer giros, quiebros y acrobacias increíbles, se nota que es buena, puede que incluso mejor que yo. 
 -Te toca Scarlett, haber lo que sabes hacer-me dice con superioridad Melissa, verla me ha hecho dudar de mis cualidades, pero también me a enfurecido, así que doy lo mejor de mi y sin darme cuenta hago cosas que nunca me habías salido, cierro los ojos y me dejo llevar por la magia que siento al patinar, oigo suspiros de exclamaciones y los abro…no puedo creer lo que veo..¡esto volando!, el darme cuenta hace que casi mi desconcentré pero vuelvo a concentrarme y empiezo con una piruetas de espaldas y ya no patino, ahora bailo, no puedo parar y río como nunca, pero me obligo a pararme después de unas acrobacias en el aire y agacharme y girar y girar, hasta notar que podría marearme y me levanto y me arqueo como si tuviera una alas y las estuviera extendiendo, cuando termino veo la cara de Melissa con la boca abierta y con una mirada de sorpresa, cuando ve que la miro me mira con odio. 
 -Scarlett será la segunda capitana, ya esta decidido- 
 -Entonces me voy de equipo, no voy a seguir a ninguna recién llegada- y dicho esto se fue echando pestes hacia mi. 
Me dirijo a los vestuarios, me ducho y me cambio, deseo irme a casa ya, son demasiadas emociones para un solo día y quiero estar cómoda en mi casa, con mi madre, fuera de gente que me odia y que puedo estar tranquila allí dentro, donde no tengo la sensación que me observan donde se que no pueden hacerme nada, tengo miedo, mucho miedo, no se quien puede ser o que puede ser, pero no me gustaría aberiguarlo por que no se como podría reaccionar; el agua caliente de las duchas me calma un poco el bullicio que hay en mi mente en estos momentos, salgo de la ducha, me visto y salgo de las canchas y me dirijo a mi taquilla, nada mas abrirla me cae un sobre, donde pone en letras grandes y masculinas TU PALADIN ERRANTE...

martes, 27 de septiembre de 2011


Capitulo 4

-¿De verdad estas bien?- me preguntaba el apuesto muchacho con una sonrisa.
-Si, tranquilo- le dije sonriendo.
-Por cierto, me llamo Caleb- me tendió la mano como saludo.
Mi expresión se congelo, se llamaba Caleb, como el chico misterioso de mi sueño...seguramente no seria él, seria una coincidencia muy grande...pero, esos ojos fatuos, me hacen dudar. Caleb me miraba azorado por mi expresión, seguramente tendría una cara rara, le estaba mirando fijamente, como embobada, sacudí la cabeza y reaccione.
-Yo me llamo Scarlett, encantada- le cogí la mano y en el instante que nuestras manos se tocaron él se relajo y me miro fijamente a los ojos, como si hubiera añorado ese tacto muchísimo tiempo, retire la mano y su mirada se entristeció un poco.
-Es mejor que me vaya a casa ya, mi madre se puede preocupar si tardo mas en llegar a casa- le dije disculpándome, y me marche.
Allí mi madre me esperaba algo preocupada por mi tardanza, siempre es tan sobre protectora que me asfixia, sin embargo, desde que deje a Caleb atrás siento una añoranza y una necesidad de volver con él algo extraña, espero verle de nuevo, aunque solo sea una vez mas.

Otra vez la sensación de que me observan, seguramente me este volviendo paranoica, pero cada vez que miro por la ventana de mi habitación o salgo a la calle, me asalta esta sensación, es muy agobiante, pero es mejor ignorarla y no darle importancia.

Ya ha pasado una semana desde que conocí a Caleb, mis ansias por verle solo van en aumento y cada vez que lo veo en mis pensamientos siento la necesidad de tocarlo, pero en la realidad quizás nunca lo podré hacer, mis sentimientos son muy confusos, no sé por qué siento mariposas en el estomago pensando en Caleb y en cambio cuando veo a Angus o a Adam son unas mariposas mas débiles aparte de sentir una calidez y armonía. Pensar en Caleb hace que me altere y me pase todo el día siendo un manojo de nervios, como son Angus y Adam; ayer, cuando paseaba de vuelta del instituto una anciana muy encanecida que andaba por allí me dijo: “¡Ay los jóvenes! ¡Tan enamoradizos y tan apasionados! ¡Como me gustaría volver a ser joven para volver a enamorarme de mi difunto marido que en paz descanse!”. Todos mis pensamientos son un lío y haga lo que haga todos desembocan en ellos, solo y únicamente en ellos. Me gustaría saber que me pasa, porque con ellos no soy igual que con los demás, solo con ellos siento que mi vida es plena, anteriormente solo lo sentía en mis sueños, pero, ahora, es tan real como la vida misma. Soy tan feliz, me gustaría seguir sintiendo esto para siempre. Pero tengo que volver a la realidad, la realidad no es tan bonita, porque, en la realidad, hay muerte y destrucción, hay guerras, hay hambre, hay países, continentes en constante conflicto, hasta aquí mismo hay hambre y muerte, justo en este momento, alguien acaba de morir, sea anciano o joven, o habrá sufrido un accidente o en la casa de al lado, de puertas para adentro, un marido le este pegando a su mujer una paliza y ella esta inconsciente en el suelo o en la cama o en cualquier otro sitio. También está la rutina de todos los días, levantarse, vestirse, desayunar, ir a trabajar o al colegio y otra vez para casa, una y otra vez.
- Scarlett, ¡A desayunar!- me llamó mi madre.
- ¡Ya bajo mama!- le respondí.
Al bajar a desayunar me encontré con el mismo de siempre, mi ración de desayuno extra-completo equivalente a alimentar a un poblado subsahariano durante un mes. ¿Es que no se da cuenta que tengo un estomago pequeño y no puedo con todo lo que me pone para comer? Se ve que no, porque lo sigue haciendo…en fin.

Cuando me disponía a salir de mi casa, cual fue mi sorpresa que al abrir la puerta, me encontré de bruces con Angus.
- ¿Angus? ¿Qué haces aquí?- le dije con una sonrisa en la boca.
- Quería acompañarte al instituto y además…quería verte- me dijo mientras sonreía y apareciendo en sus mejillas un tono rojizo, se había sonrojado.
- ¡Gracias! ¡Eres un verdadero amigo!- le dije devolviéndole la sonrisa, pero al decir “verdadero amigo” se entristeció una milésima de segundo, pero enseguida apareció esa sonrisa traviesa que le sale sin querer, entonces mis ojos se encontraron con los suyos, me hundí en sus ojos azul verdoso mas líquidos el mar o el agua cristalina de un lago, en este instante mas que nunca serian capaz de derretir a cualquier chica, y junto en este momento empezaron a revolotear mariposas en mi estomago, y, como suponía, débiles, no como las que aparecieron al miraba los ardientes ojos de Caleb, entonces Angus interrumpió mis cavilaciones.
- Bueno… ¿Nos vamos o esperamos a que se nos haga tarde?-
- Mejor nos vamos ya, o sino la profe de historia nos matara si volvemos a llegar tarde a su valiosísima clase- reí con ganas al imaginarme la cara de la señora Hurley al interrumpir la clase con nuestra llegada.
Llegamos justo cuando sonó el timbre, mientras nos dirigíamos a clase oí a la señora Summer dando la bienvenida a alguien.
- ¡Que alegría en tenerle de vuelta joven Stonebones!-
- Es un placer volver aquí señora Summer-
La voz de la persona con la que hablaba la señora Summer me resultaba muy familiar, ya la había oído antes, pero si no le veo la cara no podré identificarla.
- ¿Como le a sentado el año sabático?-
- Bastante bien, aunque echaba de menos la escuela, no hay mejor sitio que el hogar- contestó la voz
El dueño de la voz se movió y al fin supe porque me era tan familia, era Caleb, sentí como mi corazón se disparaba a mil, no podía evitarlo.
- Bueno, no la entretengo mas señora Summer, que tenga un buen día-
- Igualmente, espero que no le regañen por llegar tarde-
- No se preocupe, seguramente no lo harán-
No podía creer lo que estaba viendo; note que me empujaban con insistencia, cuando mire a Angus vi que estaba tenso, aunque intentaba ocultarlo.
- Vámonos a clase, estamos llegando tarde, como tardemos mas, la señora Hurley se va a enfadar- me dijo con insistencia.
Cuando nos dirigimos a clase Caleb se choco conmigo, cuando iba a pedir disculpas me miro y empezó a sonreír.
- Valla, no sabia que ibas a esta escuela, que coincidencia…Scarlett ¿no?- ensancho mas su sonrisa
- Si, eso parece-dije tímidamente
- Hola, Caleb, veo que has vuelto, ¿Por qué no te quedaste en donde has estado todo este año y nos dejas en paz a todos?- dice Angus agresivo.
- Yo también me alegro de verte, Angus, veo que tu no te alegras de verme precisamente.-
- Es cierto, no me alegra nada, es mas, como no me alegra porque no te vas ¿si?-
- El que sobra en las escuela eres tu y no yo, ¿Por qué irme si acabo de llegar?-
- Pero que os pasa a vosotros dos, es como si tuvierais que demostrar quien es mas inbecil de los dos- digo malhumorada.
- Lo siento Scarlett, no era mi intención que te molestaras, vámonos a clase, ya es tarde- contesta Angus un poco mas calmado.
- Nos queda un asunto pendiente, Burningfist, que no se te olvide.-
- Tranquilo que no se me olvidara, cosa que te puede pasar a ti Stonebones, lo solucionaremos mas tarde, hasta nunca.- se despide Angus mientras mueve la mano como señal de despedida.
- Hasta luego Scarlett, espero volver a verte pronto; adiós Angus.- se despide Caleb.
Angus parece ya calmado cuando llegamos a clase, lo que me alivia unos segundos, ahora estoy aterrada, la cara asesina que nos pone nuestras profesora de historia es mortal, da verdadero miedo, como castigo nos ha mandado deberes extra que son, incluso, demasiados.

Pasan las horas y me preocupa el encuentro que tendrán después Angus y Caleb; Caleb, por mas que lo intente no dejo de pensar en él, si sigo así, no podré concentrarme en la clase de matemáticas; me dirijo a mi sito, y como siempre me espera la mirada hostil de Melissa y la encantadora mirada de Adam.
-Hola, ¿que tal te ha ido el día?-
-No muy bueno, podría ser mejor, pero aguantable- le sonrío
Adam me devuelve la sonrisa, ¿Por qué lo chicos que he conocido aquí son tan increíblemente guapos? ¿Por qué no me tocara a mi parte de esa belleza? Pero me a tocado no tenerla, y no es que me disguste mucho, pero…ojala la tuviera; de repente alguien llama a la puerta del aula, el profesor de matemáticas da permiso al quien llama la puerta y me quedo sin respiración, es Caleb, es la segunda vez que lo veo en un mismo día, parece que cada vez que pienso en el aparece; de al lado mío oigo que Adam dice algo.
-Mierda, como puede ser que allá vuelto tan pronto-
-¿Por qué lo dices Adam?-
-Ese tío estaba de viaje y juraría que se iba a vivir a otro país, y que no volvería a verle nunca mas, cosa que me alegraba y mucho porque…nada, nada, mejor me callo, ¿Por qué pones esa cara, preciosa?-
-Porque tanto tú como Angus os comportáis como si lo odiaseis, que os ha pasado con ese chico que os tiene tan malhumorados-
-Cosas del pasado que es mejor que se queden en el pasado- dicho esto Adam mira al frente con la mirada tensa en Caleb, tengo que averiguar que les pasa a estos con Caleb; cuando miro al frente descubro que Caleb me esta mirando intensamente, cosa que me hace ruborizar, me sonríe con esa cegadora sonrisa suya que me esta volviendo loca, cuando se dirige al sitio que le a dado el profesor, pasa al lado mía y me roza el brazo y me saluda.
-Hola de nuevo Scarlett, parece ser que las coincidencias no acaban nunca ¿verdad? Me alegra verte de nuevo-
-Lo mismo digo Caleb- le digo sonriendo
Caleb se sienta cuatro filas detrás de mí, le veo como se siento y al girarme Adam me mira inexpresivo.
-Desde cuando conoces a Caleb-
-Desde hace una semana, me choque con el en la calle y me caí, me ayudo a levantarme-
-¿Te lastimaste? ¿Estas bien? ¿Por qué no me dijiste nada?- me dice angustiado Adam
-Estoy bien, tranquilo, no me paso nada, ni siquiera un arañazo, no hace falta que te preocupes por mi-
-Siempre me preocupo por ti, me importas mucho-
-Esto...gracias-me sonrojo.
-De nada, princesa, no puedo evitarlo- me sonríe maliciosamente.
Pasa la hora de matematicas y me encuentro con Angus en la puerta.
-¿Nos vamos juntos a casa?-
-De acuerdo, me gusta tu compañía, es tan...relajante- le sonrrio
-pues…¡vámonos!- dice riendo
Al poco rato llegamos a la puerta de mi casa, se me hace muy corto el trayecto, esta tan agradable volver con alguien a casa, me siento segura, no e tenido esa sensación que me observan, me siento feliz, y relajada.
-Gracias por acompañarme Angus, ¿quieres entrar a tomar algo?-le ofrezco a Angus.
-De acuerdo, pero no puedo estar mucho tiempo, mi hermana estara apunto de llegar a casa.-
-Esta bien, cuanto puedas estar, solo quiero estar un rato en tu compañía- sonrio a Angus y el me mira acongojado.

Entramos en mi casa y al pasar al salon, me encuentro, encima de la mesa, una carta dirigida a mi, mira a Angus y el me mira a mi.
-¿Qué pasa Scarlett?-
-Aquí hay una carta para mi, pero no pone el remitente-
-Entonces abrela y desbelemos haber que puede ser-
Cuando abro la carta encuentro una nota que dice asi:
“Querida princesa:
Se que te sorprendio mi ultima carta pero, no podia aguantar mas que n pudiera comunicarme contigo; te he visto varias veces y sigues tan hermosa como te recordaba, espero que no te desagrade esta segunda carte.
Alguien que te adora en la distancia.
Tu paladín errante”

A continuación de leerla temblándome el pulso, se resbalo del sobre que contenía la carta otro poema:
“La princesa está triste... ¿qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave de oro;
y en un vaso olvidado se desmaya una flor.

El jardín puebla el triunfo de los pavos-reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y, vestido de rojo, piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.

¿Piensa acaso en el príncipe del Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las Islas de las Rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
]o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?

¡Ay! La pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar,
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo,
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.

Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte;
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.

¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real,
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.

¡OH quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste. La princesa está pálida)
¡OH visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe
(La princesa está pálida. La princesa está triste)
más brillante que el alba, más hermoso que abril!

¡Calla, calla, princesa dice el hada madrina,
en caballo con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con su beso de amor!”
Otra vez otra carta firmada por la persona que se hace llamar “paladin errante”, miro hacia Angus y le veo la mirada fria, como si hubiera visto algo que no hubiera querido ver nunca jamas.
CONTUNUARA…

viernes, 25 de febrero de 2011


Capitulo 3

Al llegar a casa le conté a mamá que me había hecho amiga de unos compañeros de clase, ella se alegró mucho, ya que veía que al fin, me estaba adaptando a Wellton; en este preciso momento me recordó cuando nos instalamos en Finlandia y conocí a Emily, ella se había presentado en la puerta de mi nueva casa, que como siempre duraría poco, y me dijo que si quería ser su amiga, yo no la conocía de nada pero me cayó simpática lo cual me hice muy amiga de ella.
Cuando nos despedimos en el aeropuerto de Helsinki nos juramos no perder nunca al contacto, y nos dijimos adiós entre lagrimas.
Me fui a mi habitación y le mande un correo a Emily diciéndole cuanto la echaba de menos y que pronto, o eso esperaba, la volvería a ver.

Había sido un día largo, pero había valido la pena, me quite el uniforme y puse música, empezó a sonar Never Too Later de Three Days Grace, uno de mis grupos favoritos, lo cual la canción con su motivada música me hizo pensar, hacer amistades es fácil, pero aun no encajo en este lugar, es demasiado…nuevo para mi; yo he vivido en lugares calidos y fríos, desde muy pequeña nos trasladábamos de país como si huyéramos de alguien, yo me lo tomaba como una aventura, pero crecí y me di cuenta que todo era idea de mi madre, necesitaba paisajes nuevos para inspirarse en su música y en sus cuadros; de tantos sitios vividos ninguno era como este, es extraño, hay algo que no debería estar.

Me acerque a la ventana y la sensación que tuve por la mañana de que alguien me observaba me asaltó otra vez, inquieta, corrí las cortinas y me aleje de ella. Media hora mas tarde bajé a cenar con mi madre, ella me contó como le había ido en su trabajo y que ella ya había congeniado con todos sus compañeros, mas tarde nos sentamos en el salón haber una película que ponían en la televisión a la que no llegue ni a los créditos.
Cuando me desperté varias horas mas tarde, estaba en mi cama, mi madre me debió llevar a mi habitación cuando vio que me había quedado dormida; me incorpore un poco y mire el reloj, eran las dos de la madrugada y bajé a la cocina a beber un vaso de agua, volví a mi habitación y vi sobre mi cama un papel doblado por la mitad, segundos después oí la puerta de la calle cerrarse, cogí el papel y baje corriendo hacia la puerta, la abrí y mire a todas partes pero… ya no había nadie, intrigada cerré la puerta y desdoble el papel que contenía unos versos escritos:

“¡Cuántas veces también, en la colina
donde te dije adiós, suspensa el alma,
mirar creía con el ardoroso
polvo que mi caballo levantaba!...
Y de mis tristes ojos, conociendo
el engaño, una lágrima brotaba.

Y dudarlo podrás, ¡oh!, cuantas veces,
al tiempo que el sol tras las montañas
se ocultaba la frente, y de los bosques
descendían las sombras enlutadas,
al cantar melancólico del que
mis ardientes suspiros se juntaban…

¡Oh!, cuantas noches, en sereno vuelo,
el espacio cruzar la plateada
luna veía, y de mis tristes penas,
en mi ilusión, la causa le contaba…
Ella, al por que estos campos silenciosos,
también tu noble frente iluminaba.

¿Quién es la ninfa de la inmortal belleza
que al dulce con de la agradable lira,
con célica esbelteza,
danzar el alma arrebatada mira
y entrega al vagaroso
viento la trenza se cabello undoso?

¿Quién es la de la blonda cabellera
de rosa ostenta y de laurel ceñida;
la que hiende ligera
el espacio, y descendida
parece de la altura
su belleza inmortal y su hermosura?

¿Quién es la que, ceñida al blanco velo,
en torno muestra la nevada frente?
¿La que en rápido vuelo
cruza y esbelta entrégale al ambiente,
contrata donosura,
la candida, flotante vestidura?

Desde la pura celestial morada
del Olimpo parece descendida;
el fuego, en su mirada
de la lumbre inmortal brilla encendida,
en su mejilla hermosa
el color del jazmín y la rosa.

Como a orillas del lago cristalino
se doblega la caña silbadora,
su talle, peregrino
se mece, y es la gracia que atesora
ya la presteza tanta,
que apenas toca el suelo con la planta.

El fuego del amor arde en sus ojos,
el carmín de la rosa en sus mejillas
se muestra, y en los rojos
labios divinos de su boca brilla
sonrisa encantadora,
que roba el corazón y lo enamora.

La luna entre las nubes se escondía;
en silenciosa oscuridad el valle
yacía perdido; solo interrumpía
la profunda quietud que allí reinaba
el viento, que formaba,
en el vecino bosque dilatado,
un ruido manso, lento, compasado…”

Debajo del poema había escrito:
“Al fin te encontré mi princesa, llevo siglos buscándote, bienvenida a tu hogar.
Fdo: Tu Paladín Errante”

Que nota mas extraña era esta, pero a la vez intrigante, se parecía mucho al sueño que tuve la noche pasada, ¿de quien será esta nota?¿será como en mi sueño, en el que voy al bosque, Adam me sigue y me dice “Bienvenida a casa princesa” con un dulce beso? Ugh… no entendía nada, así que volví a doblar la nota, la metí en mi carpeta y me metí en la cama preguntándome si podría dormir unas horitas más, pero no tuve que esperar mucho para saberlo, inmediatamente caí en el dulce abrazo de Morfeo.

[Sangre, demasiada sangre derramada por mi culpa, porque…porque tenia que suceder esto, ¿Por qué los elfos oscuros no han querido firmar el tratado de paz?...y se porque no lo han hecho, mi hermana no quiere aceptar el tratado, ella quiere el poder absoluto y se alía con el enemigo…no puedo permitir que muera mas gente por mi causa, no lo soportaría.
-¡Scarlett! ¡Cuidado!- Caleb se echó encima mío para protegerme, mi escudo rúnico ya no funcionaba a mi ya no me quedaba energía, aquí yo ya era inútil, me podrían matar, si muero, mi pueblo no sobrevivirá al yugo de los elfos oscuros.
-Caleb, avisa a todos, doy la retirada… ¡Angus, Adam! ¡Necesito vuestra ayuda con la gente herida! Ya no me quedan fuerzas para mas hechizos, me queda la energía justa para llegar a un lugar a salvo y cristalizarme…- me fallaron las piernas y Caleb me copio-… mi paladín, mi amigo, mi confidente, siempre estas a mi lado… no me quedan fuerzas, por favor… te lo suplico… da la voz de retirada…- me desmayé, mi cuerpo ya no aguantara mucho sin entrar en el letargo de cristal. Tanto dolor, tanto sufrimiento, solo porque quieren el trono de A-belfa… mi pueblo, mi vida mi hogar, si no lo defiende será destruido junto conmigo…
-¡Scarlett! ¡Por favor, princesa, siga consciente! No nos deje solos, aguante ¡Aguante!- me gritaba Caleb, mi querido Caleb, recuerdo cuando vino a mi, él me dijo que quería ser un a-belfico, que yo le otorgara esa petición, el no quería seguir siendo un elfo oscuro, tanta destrucción, tanta muerte a él le rompía el alma en dos; recuerdo cuando me dijo su don, y de cómo fue él creado, así que se lo concedí; muy pronto se volvió en la persona que mas confiaba en el mundo, mi mejor amigo, al igual que Angus y Adam; solo ellos tres me causaban ese bien estar puro, los amaba con todo mi ser… si A-belfa desaparece, ellos también desaparecerán y yo moriría con ellos.
-¡No nos dejes Scarlett! ¡Prometiste luchar por nosotros! Tienes que cumplir tu promesa- me decía Angus.
-¡Ya estamos llegando! ¡No te duermas Scarlett! Resiste el sueño un poco mas- me susurraba Adam.
-Todo…es…por culpa…mía, tenia que…haber parado los pies…a mi hermana- se me volvió la vista borrosa “muerte y mas muerte, espero que estés contenta hermana, porque has hecho trizas mi alma”.
-¡No! ¡Despierta majestad! ¡DESPIERTA!-]

Me desperté agitada, ¿pero que me estaba pasando?, ¿de donde salen estos sueños y porque estoy llorando?, era solo un sueño, pero un sueño muy triste. Me levante y fui al baño a lavarme la cara, cuando me mire al espejo vi que tenia unos cuantos arañazos en los brazos y las piernas, ¿me los habré hecho mientras dormía? Seguramente… ¡Dios! ¡Que sueño tan amargo! ¡Que angustia me había entrado!, Adam estaba en él y también Angus, pero mas cambiado, Angus no era como siempre, en mi sueño tenia el pelo verde y un ojo tapado por una corteza de árbol en modo de parche, y Adam ya no tenia el pelo rojo, sino que ahora lo tenia rubio con mechones cobrizos, luego estaba ese tal Caleb, ¿Quién será Caleb?
-¡Scarlett, cariño! ¡Baja a desayunar ya o llegaras tarde al instituto!- me llamó mi madre.
Me puse el uniforme la mas deprisa que pude y bajé a desayunar.

Tenia el mismo desayuno que todos los días, un tazón de leche con cereales rellenos de chocolate y un zumo de naranja que mi madre me había exprimido; no podía comérmelo todo, pero mi madre me obligaba, siempre me decía “Es bueno para ti, así tienes un cuerpo fuerte y también unas defensas altas, además, a ver si con esto coges un poquito mas de peso, no te sentaría nada mal” ya… claro… como no es ella la que tiene que comérselo.
Termine el desayuno y salí pitando de mi casa, porque mi madre si tenia razón en una cosa, si no me daba prisa llegaría tarde.

Otra vez esa maldita sensación de que alguien me observaba, pero ¿Quién puede ser? No lograba localizar desde que punto me venia esa sensación porque procedía de todas partes; decidí ignorarla y proseguí mi camino; llegue al instituto justo en el momento que sonaba la campana, menos mal, no quería llegar tarde a la hora de Música; entre en la clase y me senté al lado de Alyson.
-¡Hola Scarlett! ¿Que tal estas?- me saludó Alyson
-Regular… no pude dormir mucho anoche, en mitad de la noche alguien me dejo esto en mi habitación mientras yo bajaba a beber agua y también tuve un sueño muy raro- le mostré el extraño poema
Alyson cogió el poema y lo leyó.
-¡Es precioso! ¿Sabes de quién es?-
-Supongo que es de ese tal paladín errante-
En ese momento la profesora de música.

La hora de música había transcurrido como siempre, divertida y agradable; pero ahora me tenía que dirigir a mi siguiente clase, que según mi horario era Historia, al menos me encontraría con Angus.
Al entrar en la clase Angus ya me esperaba en su sitio habitual, me senté a su lado y saque mis cosas.
-Hola Scarlett, ¿Cómo estás?-
-Bien, aunque un poco cansada, anoche, ara sobre las dos de la madrugada o así, no me acuerdo mucho de la hora, me desperté, salí de mi habitación y cuando volví encontré esto- le entregue la extraña nota, la cogió y la leyó, nada mas leerla se quedo blanco, como si algo de ahí lo asustara, me la devolvió e intento sonreírme.
-¿Te ocurre algo Angus?-
-No, tranquila, ha sido la impresión, es muy bonita-
-Tienes razón es muy bonita, el poema también lo es, seguramente lo escribió el que me escribió la nota-
-El poema no es de él, sino de Bécquer, es un poema del periodo entre 1848 y 1855, sino estoy equivocado, es uno de los primeros poemas que escribió, esta titulado como “Fragmento de poemas”, poca gente lo conoce, teniendo en cuenta que los poemas más conocidos de Bécquer están dentro del libro “Rimas y Leyendas”-respondió secamente.
-No lo sabía…gracias por la información, pareces enfadado, Angus, que te ocurre-conteste preocupada.
-No es nada, Scarlett, no te preocupes, enseguida se me pasa- me sonrió amablemente, ya volvía a ser el Angus de siempre.
La profesora Hurley entro en la clase con la misma cara de siempre, enfadada y con ese ímpetu de superioridad en los labios.
-Abrid el libro por la pagina 142, nuevo tema, hoy marcaremos el examen del tema pasado.-
Se volvió a la pizarra y escribió el título del nuevo tema “Arte en el siglo XX” y nosotros, obediente para que no se enfade y quiera dar el tema por dado y mandarnos el examen ya.

Pasaron la horas y al fin estuve en ultima hora, tutoría, con el señor Olshon; entre en la clase y mire hacia mi sitio y vi a Adam con cara sombría, que les estaba pasando a ellos dos hoy, con esas caras largas; Adam me vio y me hizo señas para que me sentara en mi sitio.
-¿Es verdad lo que me ha dicho Angus? ¿Me enseñas la nota?-me pidió desesperadamente.
-Toma, toma, tranquilo, es una nota de nada, que os pasa con esta nota, parecéis que no quisierais que me hubiera llegado esta nota- le entre la nota y la leyó, cuando termino en su mirada la desesperación había crecido, pero no solo había desesperación también había envidia y miedo, que le está ocurriendo.
-Es…muy bonita…perdona-Adam alzó la mano llamando la atención del señor Olshon.
-¿Qué sucede Adam? ¿No está de acuerdo con la propuesta que hemos dado en clase para el baile de Hallowen?-
-No es eso, es que no me encuentro bien, ¿podría irme para casa ahora?-
-Si…claro, nos vemos mañana, mejórate-
Adam se levanto de su silla, recogió sus cosas y salió a toda prisa de la clase.
-Bien, sigamos con las propuestas, que tal un baile de Hallowen al estilo Hijos de La Noche, votos a favor- el señor Olshon empezó a contar las manos levantadas y siguió proponiendo ideas.

Hoy ha sido un día de lo más extraño, no sé qué les pasa a esos dos pero, me preocupa que sea por culpa mía; iba caminando por la calle distraídamente y no vi al chico que venía caminando hacia mi dirección, me choque con él y me caí al suelo.
-Perdona, estas bien, lo siento, iba distraído, no te había visto- el desconocido me tendió la mano para ayudarme a levantarme del suelo.
-Si, estoy bien...gracias, ya éramos dos distraídos- me reí avergonzada
-No pasa nada, lo que importa es que estés bien- el chico me miro a los ojos, sus ojos eran del color del fuego, eran unos bonitos ojos fatuos que sin embargo me resultaban de los más familiares…

CONTINUARA…


Siento mucho haber tardado tanto en subir el siguiente capitulo ques e estado muy ocupada como compensacion aqui os lo dejo y tambien este link con una cancion que me encantaaa

Saratoga- El Guardian
http://www.youtube.com/watch?v=0WEAotCoFqU

lunes, 5 de julio de 2010


Capitulo 2

Desperté sobresaltada con aun la calidez del beso soñado, el sobre salto no se debía al beso sino a la frase “Bienvenida a casa princesa”… antes de levantarme mire el reloj, eran las 5 de la madrugada y después de ese extraño sueño no podía dormir, me dirigí al baño, antes de lavarme la cara me mire al espejo de cuerpo entero, no se porque , pero me parecía verme diferente, como si después del sueño hubiese cambiado; salí del baño y me puse mi odioso uniforme, prepare mi bolsa de deporte, baje a desayunar y espere hasta que se hizo la hora de irme.

Antes de irme le deje una nota a mi madre para que no se preocupara, que me había ido andando al instituto y que volvería por la tarde; de camino al instituto tuve la extraña sensación que me observaban y aligere el paso; el instituto no estaba muy lejos y si alguien me seguía podía llegar rápidamente allí y pedir ayuda si hacia falta. Nadie me seguía y eso me alivio un poco, pero aun tenia la sensación de que me observaban, al llegar al instituto no había casi nadie, algún que otro alumno del centro que aun no había conocido, de improvisto se me acerco una chica alta de piel morena, ojos violáceos y pelo castaño claro;
-¡Hola! Tu debes ser la chica nueva, la de Finlandia, yo soy Alyson Marr-extendio su maño con una sonrisa.
-Hola soy Scarlett Nuyen, encantada-le cogí la mano devolviéndole la sonrisa.
-No se si aun conocerás el instituto, pero deberías saber que tienen unas canchas para la hora de Deportes increíbles…hablando de Deportes… ¿Qué deporte has escogido?- -El mismo que tenía en Finlandia, patinaje artístico-
-¡Que coincidencia! Yo soy la capitana del equipo…esperemos que seas buena- Alyson le guiño un ojo.
-No se me daba nada mal allí- le sonrei.
-Jajá jajá, tendré que verlo, me tengo que ir me están esperando, ¡nos vemos luego en Patinaje!- Lo último lo dijo yéndose hacia un grupo de chicas rubias platino, levanto la mano y se despidió, yo le devolví el gesto y me fui hacia la cafetería.

Allí dentro había menos gente de la que había afuera…me llamo la atención un chico moreno que estaba al fondo, me sonaba su cara, como si ya lo hubiera visto antes; me acerque a el, al acercarme me miro, sus ojos era de un azul verdoso intenso, me sonrió y me indico que me podía sentar con él.
-¡Hola chica nueva!, al fin nos conocemos, yo soy Angus Burningfist, pero no hace falta que me digas tu nombre, tu eres Scarlett Nuyen, estamos juntos en clase-
-Ah! Por eso me sonabas…perdóname es que no presto mucha atención a la gente de mi clase-me sonrojé, él rio.
-No pasa nada, era tu primer día pero ya nos hemos conocido, que es exactamente lo que quería- sonrió.
-Bueno…pues encantada de conocerte- le devolveré la sonrisa.
-Perdona pero mi cara no te resulta familiar-había un deje de curiosidad en su voz.
-No lo siento… ¿Es que debería sonarme?-le conteste preocupada.
-No, no importa…bueno nos vemos en clase ¿vale?-una sonrisa angelical asomo su rostro, y se fue.
Al salir de la cafetería me encontré de bruces con Adam, con su plateada y divina mirada, él me sonrió seductoramente antes de saludarme.
-Hola Scarlett, ¡Como me alegra verte!-me siguió sonriendo de esa manera tan embriagadora.
-Lo mismo digo…- dije nerviosamente notando como me sonrojaba nuevamente.
-Ya que estas aquí…podríamos tomar algo-se acerco un poco más a mí y sentí el calor de su piel como si palpitase.
-La verdad, es que me dirigía a mi taquilla para dejar unas cosillas-dije señalando mi bolsa de deporte.
-Te acompaño-se ofreció, como si su compañía fuera muy valiosa.

Mientras nos dirigíamos hacia las taquillas, él no paraba de mirarme y eso me hacia sentir incomoda.
-¿Por qué me miras tanto?-dije tímidamente.
-Porque eres hermosa-dijo dulcemente, lo que me hizo enrojecer más- Y no soy el único que te mira, Angus también-dijo señalando hacia la esquina de la cafetería, Angus al verme aparto la mirada-y lo hermoso debería de mirarse-
-Yo no soy hermosa, ni siquiera bonita, como mucho mona…pero gracias por el alago-dije avergonzada, Adam rio.
-Eres tan simple…ya hemos llegado- Al alzar la cabeza, pude confirmarlo, habíamos llegado a las taquillas y estábamos delante de la mía exactamente; abrí mi taquilla, metí la bolsa de deporte y saque los libros de historia, ya que nos tocaba a primera hora.
A la vuelta a la cafetería, él seguía observándome pero yo le ignoraba, como si no existiera, aunque me alababa que me mirara, ningún chico ante me había observado tanto.

Toco el timbre y nos dirigimos a nuestra aulas, en esta clase no me tocaba con Adam pero si con Angus, él me indico que había un sitio libre a su lado, mirándole de cerca era guapo, pero que MUY guapo, tenia una mirada hipnotizante, me resultaba extraño, porque la mirada hipnotizante siempre la tenia yo…
-¡Pero que coincidencia tan grande!, ¡Estamos en la misma clase de Historia!-sonrió alegremente, como si mi presidencia le alegrara el resto del día y yo no me daba cuenta.
-La verdad es que me alegra coincidir en la clase contigo, al menos conozco a alguien y no tengo que sentarme con alguien y presentarme una y otra vez, es un verdadero coñazo-le dije alegremente, Angus rio risueñamente.
-Al menos a servido de algo conocernos-me guiño un ojo.
-Si, la verdad, espero que seamos buenos amigos, la verdad es que me caes bastante bien-le sonreí, el me miro como si le hubiera dicho la cosa mas bonita del mundo, justo cuando iba a contestarme entro la profesora de historia.
-Hola alumnos, soy Susan Hurley y seré vuestra profesora de historia este año, antes que nada quiero dejar claro que yo no soy la “profe” la “seño” o la “colega” de turno, tampoco soy vuestra amiga, lo que viene a decir que sois mis “alumnos” y yo vuestra “profesora”, no me llamareis de “tú” sino de “usted” o Señora Hurley, queda claro-miro a la clase severamente.
-Si señora-coreo la clase.
En la fila de delante de mí había dos chicas rubias teñidas vestidas de rosa [¡como odio el rosa por dios!] que cuchicheaban.
-Que profesora mas amargada y cutre nos a tocado, ¡como si estuviéramos en los 60!-dijo la.rubia.de.bote.numero.1.
-Tía, tienes toda la razón, ¡pero fíjate como viste!, ¡Es un atentado contra la moda! ¡Que horror!-dijo la.rubia.de.bote.numero.2 horrorizada.
-A ver, ustedes dos, ¿Qué acabo de decir sobre la segunda guerra mundial?-les miró cruelmente.
-Esto…ejem… ¿Qué vestían muy mal?-respondió [u]la.rubia.de.bote.numero.1.[/u]
-No, como sigáis sin prestar atención os abriré un expediente señoritas-y volvió a mirar a su libro para volver al punto que estaba comentando.
-Con esta profesora vamos a tener cuidado, a la minima salta-susurro Angus.
-Mas nos vale prestar atención a lo que esta diciendo o sino la tenemos cruda-
-Usted, señorita Nuyen, ¿En que año empezó y termino la Segunda Guerra Mundial? ¿Y quien la empezó?-le miro como si fuera la cosa mas repugnante del mundo y pudiera aplastarme.
-La Segunda Guerra Mundial fue la mayor guerra que ha ocurrido en la historia, ya que murieron muchísimas personas, comenzó en 1939 y acabó en 1945. La guerra empezó por culpa de Alemania, que estaba aliada con otros países como Italia y Japón, y luchaban contra Francia e Inglaterra entre otros.-dije muy digna.
-Muy bien, muy completo señorita Nuyen-me miro decepcionada, por lo que veo quería reñirme.
-¡Has estado genial! ¿Cómo sabias tan bien la respuesta?-le miro entrecerrando los ojos, tenia que admitir que Angus tenia una bonitas pestañas largas.
-Lo di el año pasado en mi anterior instituto-le dije con añoranza.
-Hechas de menos ese lugar ¿verdad?-
-Si-susurre tristemente.
-No pasa nada, seguro que volverás algún día y lo veras todo con nuevos ojos-
-¿Pero que…?-me interrumpió el timbre.
Recogí mis cosas y me sorprendió ver esperarme en la puerta Angus.
-Ahora me toca Literatura ¿y a ti?-
-A mi me toca Música-
-Que pena…pues nos vemos luego ¿vale?-me sonrió tristemente.
-Vale-nos despedimos y cada uno nos fuimos a nuestras respectivas clases.

Para mi sorpresa en la clase de música estaba Alyson y sin pensarlo me senté a su lado saludándola.
-¡Hola Scarlett! Por lo que veo has elegido también música-me sonrió
-Si, es que me gusta mucho mas la música que la literatura-en ese momento me acorde de la clase que había pasado con Angus y sonreí, ¿como le ira en esa clase?
-Chica lista, pero que muy lista…aquí te lo vas a pasar pipa, ya lo veras-Alyson sonrió con todas sus ganas.
-Buenos días chicos, por lo que veo me vuelve a tocar con muchos del año pasado, pero para los que no me conocen soy Rachel Ethan y seré vuestra divertida profesora de música para el resto del año y si hay suerte y elegís el año que viene música también lo seré el próximo año-sonrió alegremente a la clase.
-Parece maja-le dije a Alyson.
-Es majísima y aprendes un montón con ella- La clase se me pasó volando, la profesora estaba como una cabra pero era muy graciosa.

Tan solo me quedaban dos horas de clase, se me paso el tiempo volando, había coincidido en una clase mas con Angus, en Filosofía, y otra con Alyson, en Arte; ahora me tocaba Matemáticas, fui a la taquilla y cogí mi material y me dirigí a mi aula, resultaba ser el aula del señor Olson, mi tutor; al entrar vi a Adam y al verme él me sonrió, lo que hizo que mi corazón fuera a mil por hora ¿Qué me estaba pasando con este chico?, me senté a su lado y él se quedo observarme.
-Hola de nuevo, ¿que tal te ha ido el día?-
-Bueno…bastante bien ¿y a ti?-por una vez me arme de valor y le mire a la cara, lo que fue un error por que hizo que me sonrojara, me observaba con demasiada belleza, no lo pude soportar mas y aparte la mirada, él rio antes de contestarme.
-Bastante bien, aunque me he aburrido, creía que con lo encantador que soy te habías apuntado en todas las mismas clases que yo-sonrió con arrogancia.
-jajá jajá, lo siento pero no caigo tan fácilmente a los pies de nadie-le mire entrecerrando los ojos.
-Que lastima…y yo que creía que te había seducido…-dijo con fingida tristeza-bueno al menos hemos coincidido en esta clase y puedo intentar seducirte de nuevo-susurro seductoramente.
En ese instante apareció el señor Olson y saludo a la clase, note como alguien me taladraba la nuca con la mirada, al girarme vi a una chica de cabellos oscuros como la noche y ojos color chocolate, me miraba furiosa como si le hubiera hecho algo malo, para mi alivio a su lado estaba Angus que me sonrió disculpándose.
-Adam, ¿Por qué esa chica me esta mirando como si le hubiera apuñalado, luego golpeado y machacado?-él miro hacia atrás.
-¿Te refieres a Melissa?, estuve tonteando con ella hace una semana, ya no me interesa, parece ser que se siente celosa por ti-él rio alegremente.
-Pues no entiendo porque se tiene que poner celosa de mi, yo no le hecho nada para que sienta ese odio hacia mi-
-Tranquila, pronto se le pasara- El señor Olson estaba explicando la parábola de una función que me parecía MUY complicada.

Cuando me dirigí hacia mi taquilla, la chica que por lo que dijo Adam, se llama Melissa, me siguió.
-Mas te vale que se alejes de Adam, él es MIO-me dijo furiosa- si no te alejas de él, vas a desear volver nadando a tu “queridísima” Finlandia-me amenazo y se fue, yo estaba muerta de miedo cuando por detrás alguien posó su mano en mi hombro, yo lance un chillido ahogado y al darme la vuelta vi que quien me había puesto la mano en el hombro era Angus.
-Tranquila, solo soy yo-dijo tranquilizándome- por lo que veo ya conoces a Melissa, siento que te amenazara, pero ella es así, no te preocupes por ella, ladra mucho pero no muerde-le sonrió.
-Bueno, por lo que me acaba de aclarar, si no hago lo que dice…la voy a tener cruda- -Tranquila, no te va a pasar nada, además me tienes a mi para ayudarte-le guiño un ojo.
-Por lo que veo te sientas con ella en Matemáticas, ¿Cómo la soportas?-
-Pasando de ella-rio alegremente.
-Bueno… ¿Qué te toca ahora?-
-Me toca Biología, ¿Y a ti?-
-A mi Deportes…bueno nos vemos luego ¿vale?-le sonreí
-¡Vale!-se despidió y se fue.

Yo fui la primera que fue evaluada por Alyson, ya que era la nueva, me dijo que hiciera todo lo que supiera hacer en patines, hice giros, piruetas, patinar hacia atrás, pliegues, etc. Cuando termine, Alyson estaba muy sorprendida.
-¿Cómo has aprendido hacer ese tipo de piruetas?, ¡Son increíbles!-dijo entusiasmada. -Llevo muchos años practicando el patinaje, he tenido muchas entrenadoras que me han ayudado-le sonreí.
-Pues estas dentro del equipo, contigo seguro que ganamos-me sonrió alegremente.
Me dirigí a los vestuarios y allí me acribillaron a preguntas, al cabo de una eternidad, para mí, toco el timbre y volví a ser libre.
Me disponí a ir para casa, mañana seria otro día.

CONTINUARA...



HOLA A TODOOOOOS!!! espero que os guste en segundo capitulo...me venia a la mente mientras dormia oyendo una cancion, que mas abajo os dejare el video ;) disfruten de este capitulo, pronto subire el 3º =D

http://www.youtube.com/watch?v=0zCtulfmc_o

la cancion es de Within Temptation: FINAL DESTATION-WITHIN TEMPTATION

martes, 22 de junio de 2010

Capitulo 1


Prefacio

[-¿Quién eres?-
-Tu lo sabes muy bien…tu eres yo y yo soy tu, somos un mismo ente-
-Pero tu apariencia es tan distinta a mí…-
-Es tan solo porque estoy dentro de ti a si que DESPIERTA-
Tengo 17 años y me llamo Scarlett, aunque también puedes llamarme Llilian o Psyque, mi cuerpo es esbelto, con tatuajes de luz abélficos…Viajo a la tierra de los humanos, estamos en el año Oscuro y estamos en guerra, persigo a unos de los elfos oscuros y mañana será mi coronación, soy la sucesora del trono de A-belfa y estoy armada hasta los dientes…me siguen pero se que estoy a salvo, solo tengo que mirar detrás de mi, y, mi compañero calmara mi miedo dejando paso al latido rápido de mi corazón enamorado…]

Capitulo 1
A pesar de los años transcurridos, jamas he olvidado lo que ocurrio aquel dia en el instituto.
Era mi primer dia en un instituto nuevo; me habia transladado desde Finlandia porque mi madre habia conseguido trabajo en un lugar mas calido y que por el dia hubiera luz y por la noche oscuridad, ella se habia cansado de estrarse 6 meses de noche y otros 6 de dia, en cambio, yo estaba feliz alli, porque, al fin, habia encontrado un lugar donde mi piel caucasica y mi cabello rubio palido, casi parecia blenco, no destacaban; lo unico que destacaba en mi cara era mis grandes y almendrados ojos verdes, lo que a la gente habeces hipnotizaba, ya que no podia nadie apartar sus ojos de ellos, algo de lo mas molesto si no quieres llamar la atención. Lo que no he llegado a decir, es que me encantaba el frio de alli, ya que con las cantidades excesivas de ropa, podia ocultar la delgadez de mi cuerpo.

Era el bicho raro de mi familia, pues todos ellos eran morenos y con curvas esbeltas, durante un tiempo costo crei que era adoptada, pero ellos siempre salian con la misma respuesta “Eres la viva imagen de tu bisabuela Anna”, como nunca vi una imagen suya, no tuve otra opcion que creer en sus palabras. Ahora me habia transladado a un pueblecito al suroeste de Phoenix, donde, por extraño que parezca, todo era verde; ese pueblecito se llama Wellton, un sitio donde siempre hacia bochorno.

Lo que no entinedo de todo esto es, si mi madre queria is a un lugar calido ¿por qué no lo buscó mas cerca, en vez de irnos a la otra punta del planeta? Y lo mas extraño ¿Por qué me habia matriculado en un colegio privado? En aquel instante oí a mi madre llamarme.
-Scarlett, cariño, vas a llegar tarde en tu primer dia- gritó desde abajo.
-Mama enseguida bajo, casi estoy lista-
Esto de llevar uniforme es un rollo y encima pica.
Bajé y me encontré con mi madre.
-¡Ay, cariño! ¡Pero que bien te sienta el uniforme!-
-Eso lo diras tú, porque lo que respecta a mi parezco un payaso- refunfuñe.
-Anda, date la vuelta para que te pueda hacer una trenza-
-No hace falta, quiero ir con el pelo suelto- me queje, ella suspiró
-Esta bien… a veces me olvido que tienes 17 años, es que te has quedado taan pequeñita…- dijo cariñosamente.
-Vale, vale…-

Mi madre me llevo a mi nuevo instituto en su nuevo y flamante coche, lo que me puso de mala leche, echaba de menos la vieja furgoneta de los sesenta que tenieamos, era reconfortante, en cambio este ostentoso coche me parecia demasiado llamativo y nos hacia parecer algo que no eramos: RICAS!
-Mama, aun sigo diciendo que este coche es demasiado caro- objete, ella me miro con cara de pocos amigos.
-Me gastare lo que yo quiera-
Mi madre es así, se comporta como una cria, como cualquier madre que diera luz a sus escasos 17 años. Seguimos el rescon del trayecto en silencio.

Cuando llegamos al instituto yo flipe en colores, no parecia un instituto… ¡Sino a un castillo! daba escalofrios nada mas verlo y no solo eso, tambien se sentia un ambiente demasiado pijo. Puaj. No iba nada con mi personalidad, no encajaba para nada en este sitio.
Me bajé del coche y me despedí de mi madre. ¡Uf! menos mal que no habia nadie, esto es de los mas embarazoso.

Fui directamente a secretaria a preguntar donde tenia que ir y que horario tenia; una mujer madura y rostro agradable me atendió.
-Hola muchacha, soy Marry Summer ¿en que puedo ayudarla?-me sonrió.
-Hola, soy Scarlett Nuyen, y me gustaria saber a que clase tengo que ir apartir de ahora- le devolvi la sonrisa.
-Dejeme mirar un momento en los archivos señorita Nuyen- y se volvio al ordenador de ultima generacion.
Puf… me va a costar acostumbrarme a todo esto, estoy anonadada.
-Aja, aquí esta, Scarlett Nuyen, clase 604, tercera planta, ensegruida le imprimo el horario- volvio a sonreirme.
Bueno… almenos se a que clase tengo que ir ahora.
-Tome señorita, le acompaño a su clase- me tendio el horario y salió de su cubiculo.
-Gracias- me ruborice avergonzada.
Lo malo de mi piel extremadamente palida, es que cuando me ruborizo, aunque sea levemente, se veia a kilómetros.

Cuando llegamos a la clase, la señora Summer me detuvo.
-Espere un momento, voy a informar a su tutor de su llegada- me sonrió y entró dentro del aula, después de pedir permiso, y cerró tras de si. A los pocos minutos volvio a salir.
-Ya puede entrar, señorita Nuyen, todo lo que necesite me puede encontrar en secretaria- se despidió y se fue.
Oí desde fuera como el profesor decia: “Ahora voy a presentarles a una nueva alumna que acaba de se transferida a este centro desde Finlandia, entre muchacha” avergonzada entré.
Al entrar oí los suspiros de exclamación y admiración de mis nuevos compañeros, lo cual me hizo ruborizarme mas.
-Les presento a Scarlett Nuyen, señorita Nuyen, yo soy su tutor, Jonh Olson- me tendio la mano sonriente.
-Encantada- le cogí la mano.
-Bien, queda un sitio libre al lado de Adam, instalese allú- el señor Olson señaló el sitio libre al lado de un chico con cara de angel.
Me quede congelada en en sitio cuando vi su mirada, me miraba con sorpresa, con reconosimiento, yo le mire con detenimiento, me sentí como si lo conociera y a la vez era un desconocido ¿lo habre visto en uno de mis viajes por el mundo? No lo se, pero me ponia nerviosa esa mirada inquisitiva, es mas mi corazónlatia co fuerza co solo mirarle. Era tan hermoso…, tenia el pelo rubio rojizo, le llegaba por debajo de las orejas, sus ojos eran grandes y rasgados de color gris ¡no! Eran mas bien plateados con alos dorados, su piel era igual de clara que la mia, y eso era lo mas extraño, ya que todos, aquí en Arizona, estaban bronceados. Me encamine a mi pupitre nerviosa, él me seguia mirando, yo le ignoré, me senté y miré al frente.
-Asi que tu eres la nueva de la que todos hablan, yo soy Adam Weber, encantado- me tendio la mano, yo se la cogí y dí un respingon en el sitio por la sorpresa de su tacto.
Su piel era extremadamente caliente y a la vez extremadamente fria, era como fuego y hielo, pero mezclado, él sonrió al ver mi expresión, me cego con su sonrisa perfecta.
-Igualmente- carraspee para recuperar el control de mi voz.
-Vaya cambio as dado- le mire con el ceño fruncido ¿acaso me conocia?- quiero decir, que has pasado de un sitio donde siempre hace frio, a un sitio donde siempre hace calor-¡Fiuf! Menos mal, no tenia que fingir que le reconocia.
-A sido idea de mi madre, a ella no le gusta el frio, en cambio a mi me encanta, echo mucho de menos la casita de Finlandia- dije apenada.
-Te compredo- él fruncio sus labios llenos y no los despego en todo el dia.
Las clases pasaron volando; mi madre me esperaba en la salida.
-¡Hola, cariño! ¿Qué tal tu primer dia?- me dio un beso en la mejilla y yo puse los ojos en blanco.
-Bueno-le dije indiferente.
Me subi al coche, al igual que mi madre y arranco, cuando ibamos a salir del recinto, de reojo, divisé a Adam observandome y me ruborice, mi madre me miro en ese momento.
-¿Por qué estas tan roja? ¿Es por el calor?- me miro preocupada.
-Eh… si mama, hace demasiado calor aquí- le mentí.
-Enseguida te acostumbraras, cariño-me dijo mientras subia el aire acondicionado.
Cuando llegamos a casa fui directa a mi cuarto, me quite en uniforme y me puse mi viejo y roñoso chandal, cogí el ordenador y le mande un correo a Emily contandole todo lo ocurrido hoy; luego lo apague y me fui a cenar; mas tarde me fui a mi cuarto, excusandome por estas agotada, cosa que era cierta, habia sido un dia muy largo, me eché en la cama y sin darme cuenta, me quede dormida.

Esa noche soñe que corria por el bosque que habia al lado de mi casa ¿de verdad era yo? Porque el cuerpo que veia correr no era el mio, ese era un cuerpo con curvas gráciles, en cambio el mio era todo hueso; iba seguida por un chico, pero no le veia bien, me detuve y al fin le ví, era Adam, o eso creia, si en la vida real era un angel, en el sueño parecia un dios griego, su pelo era extremadamente rojo sangre y sus ojos de una plata muy intensa, él tambien se datuvo mirandome.
“-Bienvenida a casa princesa-“ y de repente me beso.
CONTINUARA....